Mariano Saravia
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Especialista en Política Internacional

Les robaron a Güemes y a Belgrano. Y a nosotros…

junio  2022 / 22 Comentarios desactivados en Les robaron a Güemes y a Belgrano. Y a nosotros…

Por Mariano Saravia
-Sí, les robaron… Les robaron la identidad, les robaron su esfuerzo, les robaron el legado.
Y, por ende, nos robaron a nosotros, porque ese legado de Güemes y de Belgrano nos pertenece, le pertenece al pueblo, al que ellos se entregaron con esfuerzo y convicción.
-¿Quién es el o los ladrones que roban?
-Tienen nombre y apellido: Bartolomé Mitre y la escuela mitrista de la historia. Él salió en auxilio de su admirado Bernardino Rivadavia, quien había combatido con toda dedicación y odio tanto a Belgrano como a Güemes. Los combatió en vida de todas formas, y los combatió en muerte.
-¿Cómo que los combatió en muerte?
-Cuando murió Belgrano, este lunes hará 202 años, el poder real en Buenos Aires hace silencio y ningún diario ni siquiera informa de la muerte de Manuel Belgrano.
Y cuando muere Güemes, este viernes se cumplieron 201 años, La Gaceta de Buenos Aires titula: “Murió el abominable Güemes, tenemos un cacique menos”. Claro, es la Gaceta de Buenos Aires a las órdenes de Rivadavia y muuuuy lejos de aquel diario que fundaron Mariano Moreno, Castelli y Belgrano.
Es decir, Rivadavia y los suyos los combatieron en vida y luego de sus muertes intentaron borrar hasta la memoria de Belgrano y Güemes. Pero no lo logró. Por eso, 50 años después, tuvo que aparecer Mitre en su ayuda.
La receta no es muy original, pero sí efectiva: si no los pueden seguir combatiendo, cooptarlos y neutralizarlos. Decir que eran muy buenos en algo, y ocultar lo más importante. Relegarlos, en el caso de Belgrano a creador de la Bandera, y en el caso de Güemes a un gaucho valiente. Y nada más.
O sea, les robaron. Y nos robaron. Nos robaron el legado de Belgrano, que decía cosas que aún hoy siguen molestando a algunos, como por ejemplo:
-“La riqueza de las naciones está dada por la riqueza de sus consumos”. Mercado interno.
-“Abrir la economía a la importación de mercancías que compiten con las que se producen en el país trae tras de sí la ruina de la Nación”. Proteccionismo.
-“El modo más ventajoso de exportar las producciones de la tierra es antes manufacturarlas”. Productivismo.
-“Las restricciones que el interés político trae al comercio no pueden llamarse dañinas”. Intervencionista.
-“Jamás el crédito puede ser útil al Estado… El grueso interés del dinero invita a los extranjeros a venir a ser acreedores del Estado”. Contra los que nos endeudan y entregan.
-“Darles tierras en propiedad a los pobres, y se puede lograr obligando a los terratenientes a desprenderse de las tierras que no se cultivan”. Reforma agraria.
-“Existen dos clases de seres humanos: los que disfrutan de los beneficios de la tierra, y los que solo pueden trabajar para que los primeros disfruten”. Desigualdad de clases sociales.
Y claro, ¿Cómo no va a molestar Belgrano? Sobre todo, a la clase dominante, de antes y de hoy. Molesta a Rivadavia, a Mitre y a sus herederos.
Y a Güemes le robaron también, porque Güemes tuvo la posibilidad que no tuvo Belgrano: la de gobernar. Gobernó Salta entre 1815 y 1821, y aplicó todo lo que pudo los postulados de su gran amigo, Manuel Belgrano. Decía cosas como estas:
– “Estos gauchos que dan su vida por defender a la Patria y cuyas familias pagan arrendamientos por sus pequeñas chacras, no deben pagarlos más. Deben estar libres de todo compromiso de pago porque, en realidad, están cumpliendo el papel que deberían cumplir todos los salteños. Mientras, hay una minoría de salteños que recibe los beneficios de la libertad, pero permanecen en sus casas”. Y crea entonces el Fuero Gaucho.
-“Neutrales y egoístas: vosotros sois mucho más criminales que los enemigos declarados, vosotros estáis dispuestos a servir al vencedor de esta lid”. Proclama de febrero de 1815.
Claro, ¿cómo no lo iban a odiar las clases dominantes? Por eso, cuando muere Güemes, el Cabildo de Salta emite un acta en la que dice:
-“Las armas del General Olañeta lograron la ruina del tirano con su fallecimiento el 17 de junio”.
Nos robaron y nos siguen robando. Porque si bien Rivadavia no logró sus objetivos, sí los logró Mitre: arrinconó a Belgrano a un rol de mero creador de la bandera y de hombre ejemplar, que cuando tuvo que ser militar lo fue, y que murió pobre. Y a Güemes lo arrinconó y lo condenó a un rol de “gaucho valiente”.
Hoy es cierto que se habla más de Güemes, que tenemos el feriado de Güemes gracias a gobiernos nacionales y populares. Y con eso nos quedamos todas y todos tranquilas, porque creemos que ya recuperamos lo robado.
¿Pero dónde está lo recuperado? ¿Quién está hablando hoy sobre los postulados económicos y revolucionarios de Belgrano? ¿O sobre el gobierno de Güemes en Salta, que le devolvió la dignidad al pueblo gaucho y al pueblo coya? ¿Quién dice hoy que el coya dejó de bajar la mirada ante el señorito blanco, y que eso fue gracias a Güemes?
No se dice, ni en los posteos más progres. Se sigue repitiendo aquellos lugares comunes sobre Belgrano y sobre Güemes, con lo cual, incluso con feriado, se le termina dando el gusto a Mitre.
Y hoy, los herederos de Mitre se nos ríen en la cara, con sus bolsillos llenos de lo robado: lo que decía Belgrano y lo que hizo Güemes.
Las clases dominantes deben estar diciendo: «Dejemos que estos bárbaros tengan un feriado, pongamos una nota en Clarín, La Nación, La Voz, Los Andes, La Gaceta de Tucumán, El Tribuno, El Pregón, en cada diario y radio del país. Dejemos que hablen de la valentía de Güemes, y de la pobreza ejemplar de Belgrano, pero nada más».
Y así, lo que nos dicen es que está bueno ser valientes como Güemes pero está mejor todavía ser pobres como Belgrano, tenemos que imitarlo, porque murió pobre y le pagó con su reloj al médico. ¡Qué maravilla, hay que imitarlo!
Y lo último que querría Belgrano es que eso fuera tomado de ejemplo. Porque NO es nada lindo ser pobre y menos morir pobre y olvidado. Y él no lo tomó como un destino ni como un mérito, reclamó siempre y hasta el último lo que le debían, no se resignó.
No señor, Belgrano dio su vida para que no hubiera ni pobres tan pobres ni ricos tan ricos, acuérdense de aquella frase sobre las dos clases de seres humanos que hay en el mundo.
Así que, por lo menos, seamos conscientes de que nos siguen robando. Que sigan Clarín, La Nación, La Voz, Los Andes, La Gaceta de Tucumán, El Pregón, El Tribuno, etc. Todos ellos que sigan mintiendo por omisión, significa que nos siguen robando al verdadero Güemes y al verdadero Belgrano. Pero por lo menos, seamos conscientes de que nos roban.
Y cuando un compañero o una compañera te mande por whatsapp un “homenaje” a Güemes o a Belgrano, un “homenaje” que se queda en la valentía y en la honestidad, hacele ver con cariño que le siguen robando, y ni siquiera se está dando cuenta. Ver menos

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